diumenge, 25 de maig de 2014

EL TRUCO FINAL

El público aguardaba expectante la reaparición del Asombroso Flasman. El mago salió a la pista central acarreando una nevera vacía. “Abracadabra” –gritó y siete sapos, tantos como años habían transcurrido desde su última actuación, saltaron al exterior. Sólo un espectador lo vio llorar.

El  ilusionista giró el frigorífico y tras pronunciar nuevamente las palabras mágicas, tres mariposas negras, tantas como veces su amada le implorase que no practicara su magia sobre ella, salieron revolteando de su interior.

El prestidigitador volteó otra vez el electrodoméstico y, entre sollozos, musitó de nuevo su encantamiento. Al abrir la puerta, una serpiente, tan maligna como la que utilizara para transformar a su esposa en refrigerador, reptó hasta él y le mordió. Su veneno fue una liberación.


CONSTRICCIONES INICIALES:

1. La acción ha de transcurrir en un circo o en un sótano. 
2. Uno de los personajes ha de ser un ratón, un bombero o una nevera.