diumenge, 17 de gener de 2016

SIN REMEDIO

El mundo se detuvo un instante. Fue apenas una milésima de segundo, un latido de corazón de un colibrí, pero cuando se puso a girar de nuevo, todo había cambiado.

Los pájaros se olvidaron de volar y sus plumas se convirtieron en escamas de sangre. Los peces ardieron bajo los océanos y sus gritos provocaron burbujas en las cimas de las montañas. Y los árboles marcharon en peregrinación hacia el desierto, acompañados por los graves tañidos de las campanas en las que se habían transformado sus hojas.


Los humanos, sin embargo, ciegos, sordos y mudos, siguieron corriendo hacia la nada.

Constricciones iniciales:

Extensión: 100 palabras.

Menciones especiales: Relato seleccionado como finalista semanal del concurso organizado por el programa "Wonderland", de RN4.