dimecres, 11 de juny de 2014

LA SONRISA DE LA SERPIENTE


Se ovilla sobre las baldosas frías y comienza a temblar. Afuera, la lluvia de balas arrecia. Sabe que es cuestión de tiempo que los asaltantes consigan entrar. Los chillidos de los niños duelen, le recuerdan que una vez juró protegerlos, pero descubre que también puede soportar ese sufrimiento. “Al fin  —se dice, mientras estira las piernas—, tantos años de adiestramiento no han sido en vano”. Sonríe y repta hacia la puerta como una serpiente.  

CONSTRICCIONES INICIALES:
Frase de inicio:  "Se ovilla sobre las baldosas frías y comienza a temblar"