dissabte, 5 de desembre del 2015

DENOMINACIÓN DE FINAL

Con tanto ruido, ya ni las pastillas le permitían dormir. El único modo que encontró para acallar las voces que la acosaban fue ponerle nombre a las cosas de Juan.

A su lado de la cama, la llamó “Invierno” y a su armario vacío, “Abismo”.

Al retrato que le regaló, le puso “Malogrado” y a sus libros favoritos, “Pasto de hoguera”.

Tras pasarle el cuchillo, su sillón favorito pasó a ser “Destripado”; y para la chica que aparecía en la foto que le encontró en la cartera, sólo se le ocurrió “Arrebatadora”.


Terminó llamándole “Silencio” a su hoja de afeitar.


Constricciones iniciales: 

Extensión: 100 palabras

Menciones especiales:

Relato finalista semanal del concurso Wonderland, de RN4

divendres, 4 de desembre del 2015

JUEGO DE PALABRAS

–        Juguemos. Por los viejos tiempos.
–        Mejor que no.
–        Va, una vez más y ya está. Me lo debes.
–        De acuerdo. Empieza.
–        Cielo.
–        Pájaro.
–        Nido.
–        Huevo.
–        Tortilla.
–        Comida.
–        Cena.
–        Noche.
–        Traición.
–        Por favor, Juan…
–        Traición.
–        Macbeth.
–        Superstición.
–        Espejo.
–        Mentira.
–        Déjalo, Juan
–        ¡Mentira!
–        Perdóname. Sucedió sin más.
–        ¡Mentira, mentira, mentira!

–        Se acabó.

Constricciones:

Extensión: 50 palabras.

Menciones especiales:

Relato finalista del mes de noviembre de 2015 de la página web "cincuentapalabras".

diumenge, 15 de novembre del 2015

QUÍMICA ELEMENTAL

Mientras su sólida determinación se hundía en el líquido elemento y el sueño gaseoso de una vida mejor se desvanecía en el aire, observó cómo el barco guardacostas de la coalición internacional viraba y se alejaba de él, mar adentro.


Entonces, comprendió cuál era realmente la materia de los estados.

 Constricciones:

Extensión: Cincuenta palabras.

dissabte, 7 de novembre del 2015

SIN AMPARO

El reloj de cuco alzó sus manecillas y dio inicio a la asamblea de muebles y enseres.

El retrato de bodas, harto de estar girado contra la pared, exigió que todo volviera a ser como antes, y el jarrón comprado en Venecia le reprochó que fuera tan cuadrado y que no aceptara los hechos.

Hecha un manojo de lágrimas, la lámpara del techo se agitaba; y la mesa, arrinconada, clamaba por un mantel.

–        Callaros –gritó el sofá al escuchar abrirse la cerradura.


Era Juan. Amparo seguía sin acompañarle. Al cruzar la puerta, le pareció escuchar un suspiro proveniente del comedor. 


Constricciones iniciales:
Extensión: cien palabras.

diumenge, 25 d’octubre del 2015

DESEO INCONCEBIBLE

Aquella tarde el cielo era gris. Un gris apagado y ominoso como una mortaja. María comprobó que no hubiera nada que pudiese manchar sus inmaculados pantalones blancos y tomó asiento en el banco que solía, aunque apenas hubiese niños jugando en el parque.

Un copo de nieve cayó flotando. María extendió la mano e intentó recogerlo, pero el copo se extinguió entre sus dedos. Últimamente, se dijo, mientras ocultaba las manos en su regazo, su cuerpo no albergaba más que muerte.


La mancha roja que mancillaba la entrepierna de sus pantalones confirmaba que, de nuevo, nadie había escuchado sus plegarias.  


Constricciones iniciales:

Extensión: Cien palabras.

Menciones:

Relato escogido finalista semanal del programa Wonderland de RNE4 

dissabte, 3 d’octubre del 2015

BALANCE POSITIVO

Recién licenciado, abrí la primera oficina del banco de abrazos. Desde entonces, los atesoro en mi corazón, acorazado contra el desaliento. Cuando algún amigo —jamás les llamo clientes— los necesita, se los devuelvo incrementados con sonrisas.

Ahora que hago balance de mi vida, puedo decir que soy un hombre rico.


Constricciones:

Cincuenta palabras

diumenge, 20 de setembre del 2015

BAJO CUSTODIA

Despertó sin nombre y con un cosquilleo en la espalda. Las miradas de las personas que se arremolinaban a su alrededor le hicieron ser consciente de su desnudez, pero no sintió vergüenza.

Alguien le susurró unas palabras al oído y le ayudó a izarse del suelo. Al incorporarse, una urgencia inaplazable le impelió a correr hasta un edificio de viviendas cercano. Traspuso el portal y fue directo al tercer piso. Envuelto en un humo negro, el llanto de una niña, inundaba el rellano.


Más tarde, la pequeña explicaría en la televisión que un señor con alas la sacó del fuego.


Constricciones: 
Cien palabras