dissabte, 6 de febrer de 2016

AGUA QUE VA RÍO ABAJO

– Ya sé que preferirías estar en tu yate y cuánto te fastidia el papeleo, pero es lo que tienen los divorcios. ¿Por qué no le pides a tu secretaria que te eche una de sus manos tan largas? 

Aquel último reproche iba enmarcado en una sonrisa de hielo. Juan empezó a considerar que su esposa hablaba en serio.

– Hoy mismo despediré a esa chica. No volveré a verla. Te lo prometo. Podemos arreglar esto.


– Ya no. Mejor llévatela de crucero por el Nilo. Y tírate por la borda. Comprobarás que el agua que va río abajo no vuelve a subir.

Constricciones iniciales:

Extensión: Cien palabras.

Título predeterminado: Agua que va río abajo.